Factores de riesgo cardiovascular en niños y adolescentes


Sep / 25 / 2021


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Redactado por:
Cardiología Pediátrica, Ecocardiografía, Pediatría


 

Las enfermedades cardiovasculares constituyen las principales causas de morbimortalidad a nivel mundial y su desarrollo resulta de la interacción de factores de riesgo que aparecen desde la infancia temprana. El sobrepeso y la obesidad infantil predisponen a enfermedad cardiovascular adquirida. La obesidad ha sido catalogada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una “epidemia global”.  

Las restricciones impuestas por las autoridades sanitarias para reducir la velocidad de expansión de la pandemia Covid-19 generaron un gran impacto en los niños y adolescentes de todo el mundo, al afectar los dos ejes fundamentales de su vida: la escolarización y la actividad al aire libre. La  suspensión de la actividad escolar cambió por completo su estilo de vida reduciendo las oportunidades de interactuar, disfrutar y además de moverse. Aunque la educación virtual ofreció la oportunidad de continuar los procesos formativos, incrementó la cantidad de horas que los estudiantes debían estar frente a las pantallas de computadores o celulares atendiendo a clases (0 vs 6 horas) y realizando trabajos escolares (1 vs 3 horas).  

En las ciudades durante el periodo de confinamiento obligatorio los menores de 18 años debieron permanecer en sus residencias y la actividad física se redujo al mínimo, las opciones de diversión dependían del nivel socio-económico de cada familia y se centraron especialmente en actividades con pantallas como ver televisión, juegos electrónicos, navegar por internet, ver redes sociales, escuchar música, leer o pintar; pocos tuvieron la oportunidad de trasladarse a casas de campo con sus familias en donde pudieran mantener la práctica de actividades físicas y lúdicas al aire libre.  

Lo anterior, incrementó el número de niños y adolescentes que aumentaron de peso y se tornaron sedentarios, de igual manera  aumentó el consumo de alimentos tanto procesados  (golosinas, paquetes y bebidas azucaradas) como no procesados pues al estar encerrados, comer era una de las opciones de obtener gratificación. De esta forma, la pandemia en casa, aumentó tres de los factores de riesgo cardiovascular modificables en nuestros menores de 18 años. Estamos en la obligación como cuidadores y familiares de trabajar en conjunto para establecer unos hábitos saludables de alimentación (consumo de frutas, verduras, granos, carnes frescas y agua),  estimular la actividad física (7-10 horas semanales) y reducir el tiempo frente a pantallas (<2horas/día). 

Dar ejemplo como padres y cuidadores en estos aspectos es la mejor forma de asegurar un futuro más sano y feliz para nuestros hijos. Es muy importante que los niños crezcan entendiendo que son responsables de su salud. 

Debemos prevenir y reconocer tempranamente factores de riesgo cardiovascular como obesidad, hipertensión arterial, hipercolesterolemia y diabetes, permitiendo intervenir con cambios en el estilo de vida y medidas específicas guiadas por su médico. La prevención y manejo de estos factores de riesgo requiere un abordaje colaborativo que incluya a niños y adolescentes, padres, cuidadores, profesores y personal de la salud.