Infarto agudo del miocardio


Abr / 5 / 2022


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Redactado por:
Cardiología, Medicina Interna


¿Qué es el infarto agudo del miocardio (IAM)?

 

El infarto agudo al miocardio consiste en una obstrucción, por diferentes causas, del flujo de sangre que corre a través de las arterias (vasos sanguíneos) del corazón y que llevan el oxígeno y nutrientes al músculo del corazón, llamado miocardio. De acuerdo al tiempo que permanezca esta obstrucción así será el daño generado en el corazón, este daño generalmente es irreversible y deja una zona de cicatriz o necrosis en el corazón.

 

 

¿Qué causa el IAM?

 

La causa más frecuente es la formación de placas de grasa por dentro de las arterias coronarias, que, con el paso del tiempo, las van obstruyendo poco a poco.
Otras causas pueden ser la llegada de coágulos de sangre desde alguna otra parte del cuerpo, un espasmo de las arterias (vasoespasmo coronario) o desgarro de las arterias (disección coronaria). Hay otras enfermedades que pueden simular un IAM o alterar los exámenes de sangre que diagnostican los infartos como las arritmias cardiacas, la inflamación del músculo del corazón (miocarditis), trombos pulmonares y hasta las infecciones.

 

¿Cuál es su tratamiento?

 

El tratamiento del IAM consiste en liberar la obstrucción generada en las arterias coronarias. En la mayoría de los casos, esto se logra por medio de un procedimiento llamado cateterismo cardíaco donde el Médico Especialista introduce una aguja en la zona inguinal o en la muñeca, que permite hacer llegar un catéter a las arterias del corazón, ingresa por dentro de ellas y se infla un balón y/o se implanta una malla (stent coronario) que permite abrir las arterias.

 

¿Cuáles son las consecuencias?

 

Las consecuencias del IAM dependerán de que tan extensa es la cicatriz o necrosis que se genera después del evento. En algunos casos el corazón puede quedar con una pequeña cicatriz que no genera mayores efectos en el funcionamiento del corazón y en los casos en que la cicatriz es grande, puede producir un agrandamiento del corazón y producir una pérdida de la fuerza con la que bombea la sangre. En otros casos los infartos pueden generar daño en el funcionamiento de otras estructuras del corazón que se llaman las válvulas cardíacas o se pueden generar arritmias cardíacas. Estos son los efectos más frecuentes después de un infarto.

Debe preguntarle a su médico que tan extenso fue el daño del infarto que tuvo y qué consecuencias puede tener en su caso particular.

 

¿Qué debo hacer si he presentado un infarto?

 

Si ha sufrido un IAM son muchas las conductas que se deben tomar de aquí en adelante, todas ellas tienen como objetivo final EVITAR un nuevo infarto.
A continuación, se enumeran todas las medidas que se deben realizar.

  • Debe ser consciente que una vez un paciente presenta en un infarto, ya se convierte en un paciente con alto riesgo para desarrollar a futuro eventos cardiovasculares. Es por esto que debe comprometerse a cuidar su saludo como mucho mayor cuidado y dedicación y seguir las recomendaciones que se le indican. De ahora en adelante debe continuar sus controles médicos tal como se ordenan, el primero de ellos debe ser en un mes posterior a su hospitalización y de ahí en adelante su médico le indicará la frecuencia de las consultas (cada mes, cada 3 meses o cada 6 meses).
  • Debe tomar la medicación tal cual como su médico lo indique. Después de un IAM, y sobre todo del implante de stents coronarios, el paciente debe tomar unos medicamentos llamados “antiagregantes plaquetarios”, posiblemente los identifique mejor por sus nombres: aspirina o acido acetil salicílico, clopidogrel, prasugrel o ticagrelor. Estos medicamentos tienen un efecto anticoagulante en el organismo, es decir, previenen la formación de coágulos y evitar que el cuerpo rechace los stents y produzca taponamiento de los mismos con posterior reinfarto. Es por esto que su sangre pierde viscosidad y la propiedad de formar coágulos, por tal motivo el efecto adverso más frecuente de estos medicamentos son los sangrados. En la mayoría de los casos, se manifiestan por sangrados leves por nariz, encías o la aparición de morados en el cuerpo (hematomas). En situaciones de sangrado por orina, deposiciones (con sangre o color negro), tos con sangre o vómitos como el “cuncho del café» o sangre, se debe consultar por urgencias. El médico debe ser el único que da la indicación de suspender la medicación en caso de ser necesario. De la misma forma, se recomienda a los pacientes postponer cualquier intervención quirúrgica que no sea urgente, en lo posible por un año, dado que para ello se requiere la suspensión de estos medicamentos. (Si deseas más información de estos medicamentos te invito a ver la Charla para pacientes: “todos los pacientes que sufren del corazón toman anticoagulantes”).  

 

  • El resto de los medicamentos son tan importantes como los comentados en el punto anterior; cada uno desempeña un papel importante en el tratamiento del infarto y en la prevención de nuevos eventos. Deben tomarse tal como lo indica su fórmula médica. En caso de que sospeche intolerancia o efectos secundarios a alguno de ellos, estos síntomas deben ser comentados a su médico en su cita de control y allí se definirán los cambios que se realizarán.

 

  • El reinicio del ejercicio se realizará en las llamadas “Terapias de Rehabilitación Cardíaca”. Estas terapias se realizan en un gimnasio especial para pacientes con enfermedades cardiovasculares que se encuentran en las instalaciones de los hospitales. Las sesiones son lideradas y guiadas por un Médico especialista en Fisiatría y rehabilitación cardíaca que le indicará la actividad que debe realizar y será supervisado por él. Su médico debe entregarle a la salida las órdenes médicas para ser autorizadas por su EPS o aseguradora y se le indicará donde serán llevadas a cabo. Mientras inicia la rehabilitación cardíaca, el paciente puede realizar caminata en plano, a paso suave y al ritmo que tolere e iniciar con 20 minutos al día. Después de culminar las sesiones de rehabilitación cardíaca debe continuar haciendo actividad física como parte de su día a día, considérelo como una medicina más para cuidar su salud. Evite el sedentarismo.

 

  • Las recomendaciones nutricionales son una parte importante en el tratamiento, las recomendaciones generales consisten en: se debe optar por preparar los alimentos cocinados, asados o al vapor, se deben evitar los alimentos fritos. Los lácteos se recomiendan descremados o bajos en grasa. Optar por fuentes de proteínas de carne blanca como el pollo, pescado, pavo o atún, disminuir el consumo de carnes rojas al menos 2 veces por semana, la proteína debe ser lo más magra posible, evitar piel o gordos. Evitar embutidos y comida procesada, se debe preferir la comida lo más natural posible, como se produce en la cosecha. Cada comida debe contener una sola harina y debe corresponder a ¼ de su plato, una porción de proteína de origen animal o vegetal correspondiente a ¼ del plato y finalmente, verduras correspondientes a ½ porción de su plato. Evite bebidas enlatadas, todas ellas contienen químicos y una cantidad importante de azúcar, a pesar de avisos que lo niegan. Evite los jugos de frutas y opte por consumir la fruta picada.

 

  • Procure lograr el peso ideal correspondiente a su talla, esto va a permitir controlar su tensión, sus niveles de azúcar y de colesterol y sus articulaciones se lo agradecerán. De ser necesario, solicite a su médico la valoración por una nutricionista que lo acompañe y guíe en este proceso.

 

  • A su primer control médico posterior al alta, debe llevar reporte de paraclínicos de control para asegurar que alcance los niveles de colesterol adecuados. Recuerde que sus niveles óptimos de colesterol no corresponden a los reportados como valores de referencia para el laboratorio, los niveles de colesterol adecuados dependen de cada paciente particular.